A propósito de la declaración de jóvenes cineastas cubanos que bajo las Palabras del Cardumen se unieron contra la censura a la producción audiovisual en la Isla, la revista oficial La Jiribilla entrevistó a una directiva del Ministerio de Cultura, que consideró el texto “demagogia anárquica”.

La medio estatal hace referencia a la revista digital OnCuba, uno de los medios independientes que publicaron el documento el pasado lunes.

Para Bárbara Betancourt Martínez, directora de Programas Culturales, es “extraño que quieran dialogar con representantes del máximo nivel del MINCULT y de la UNEAC y, para plantear sus criterios, acudan a la plataforma de Facebook, desde el anonimato”.

En tal sentido se planteó la posibilidad de que en vez de “diálogo” quisieran “formar algarabía”.

“Es difícil en esas condiciones ganarse la confianza que exigen. Las redes sociales se caracterizan por su promiscuidad y, hoy mismo, es fácil detectar adhesiones de personas muy disímiles (…)”, consideró.

Lo cierto es que la declaración de los jóvenes realizadores contra la censura y el “cine de la falsa esperanza” ha sido compartida hasta este jueves más de 280 veces y tiene más 270 comentarios, la mayoría de adhesiones con nombre y apellidos.

La comisaria cultural acusó a algunos de los firmantes de ser “muy conocidos ya como asalariados del Imperio” y de otros consideró que “no parecen tener ningún conocimiento de los antecedentes”.  Incluso opinó que muchos “por sus perfiles, no pueden compartir” lo que calificó como “la demagogia anárquica del manifiesto”.

“El colmo es que, para pedir adhesiones, digan que el dato de la profesión es opcional. Por supuesto, van a acumular muchos nombres, que es, sin duda, el propósito” de lo que describió como una maniobra.

En su declaración, los cineastas del cardumen urgieron al Estado a dar “respuesta a demandas del gremio que son impostergables: el Registro del Creador Audiovisual, el Fondo de Fomento, la Comisión Fílmica, la legalización de las productoras independientes, y, por último, la promulgación de una Ley de Cine ante la obsolescencia de la Ley 169 de Creación del ICAIC”.

Betancourt Martínez dijo que entre 2008 y 2013 estuvo en debates de “propuestas relacionadas con el reconocimiento del creador audiovisual independiente; las nuevas formas de producción; el reconocimiento de las productoras independientes, entre otros temas”.

Defendió que “la institución se nutrió de ese diálogo y promovió las propuestas que, de conjunto, se habían trabajado”. Sin embargo, pretextó que estas “no fueron acompañadas de un rediseño del ICAIC como institución rectora de la aplicación de la política cinematográfica, ni de su relación con este nuevo creador y las nuevas productoras independientes”.

Esto, justificó, “incidió de forma negativa en la concepción integral que debe tener el tratamiento al desarrollo y a la promoción del cine y el audiovisual cubanos en la actualidad”.

“Esto ha requerido de un intenso trabajo de la institución en el diagnóstico, la revisión de funciones, la elaboración de propuestas de estructuras y formas de organización de la producción, entre otras. Ya todo está listo. Pienso que dentro de poco tendremos algunas de estas normas ya aprobadas”, aseguró.

Sobre la reclamada Ley de cine, dijo que la Ley 169,  de marzo de 1959, “tiene conceptos y principios que guardan plena  vigencia y otros aspectos que deben ser actualizados, pero esto no tiene nada que ver con las demandas planteadas, y que la institución las ha hecho suyas como propuestas”.

La funcionaria negó que existe un “tenso ecosistema nacional en que se desarrolla actualmente la creación, y de manera particular el audiovisual”, como sostienen los jóvenes realizadores. “Los creadores realizan sus obras en la más completa libertad”, insistió.

Betancourt cierra la entrevista calificando a los firmantes del “cardumen” como “desmesurados”, “autosuficientes” y “ridículos”.

Tomado de DDC

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here